Proceso de fabricación

Cultura del tabaco

El viaje comienza en Nicaragua, concretamente en las regiones de Estelí, Managua y Jalapa. Aquí, la combinación del suelo fértil y el clima ideal produce hojas de tabaco de calidad excepcional. Cada planta se cultiva con delicadeza, se cuida y se recolecta a mano, capturando el verdadero espíritu de la artesanía.

Secado y fermentación

Una vez recogidas, las hojas de tabaco se clasifican, se agrupan y se cuelgan en secaderos de tabaco para que se sequen. Después de esta etapa, las hojas se fermentan en pilas para desarrollar sus aromas y sabores.

Clasificación y montaje

Tras la fermentación, las hojas de tabaco se clasifican y clasifican cuidadosamente en función de su calidad y sus diferentes tamaños. Después, los Maestros Torcedores (torcedores de puros) eligen las hojas más finas para formar las mejores combinaciones de hojas.

Rodando

A continuación, las hojas de tabaco son enrolladas manualmente por Torcedores experimentados, que utilizan sus habilidades para crear puros de forma y tamaño uniformes, asegurándose de que la hoja exterior (Capa) sea lisa e impecable.

Prensado y envejecimiento

Los puros se prensan para que mantengan su forma y ardan uniformemente. Después se colocan en cámaras de envejecimiento durante un mínimo de 1 mes, donde reposan para desarrollar sus aromas y complejidad.

Embalaje y distribución

Por último, los puros se envasan individualmente en cajas de madera y se etiquetan, creando una imagen armoniosa. A continuación, se distribuyen a minoristas y aficionados a los puros de todo el mundo.